Siempre conectados, pocas veces presentes: La paradoja de la hiperconexión
Estamos más conectados que nunca y, al mismo tiempo, más ausentes. La hiperconexión tiene un coste interior que pocas veces nombramos.
Estamos más conectados que nunca y, al mismo tiempo, más ausentes. La hiperconexión tiene un coste interior que pocas veces nombramos.